miércoles, 4 de diciembre de 2013

Reflexiones sobre Zombilandia.

- El liberalismo tiene muy poco que ver con la libertad, y sí mucho con una codicia compulsiva y alienante.

- Mientras no seas capaz de comprender que la sociedad de masas se creo con el único objetivo de concentrar al mayor número posible de personas en un reducido espacio con el fin de poder recurrir a ellas con mayor facilidad y usarlas como esclavos por los creadores de tal sociedad (codiciosos compulsivos), o que los llamados avances sociales (sanidad, educación, medios de comunicación, entretenimientos...) no tienen otro objetivo que el de aumentar el grado de eficiencia de dichos esclavos, no serás capaz de comprender nada. 

- La diferencia entre una democracia y otras formas de gobierno es que en la democracia el ser humano acepta con mayor conformidad su condición de esclavo, mientras que en otras reacciona con rebeldía. Teniendo esto en cuenta, es indudable que cualquier forma de gobierno es preferible a la democracia, que se ha revelado como la forma de esclavismo más eficaz. 

- Democracia: sistema político en el que una minoría intelectual manipula y direcciona, en un determinado sentido, los vicios, la ignorancia y la estupidez de la gran mayoría. 

- La disolución de la mente del individuo en la masa, a través de la televisión, internet, la educación obligatoria, el trabajo asalariado o las diversiones sociales, ha sido la táctica utilizada para alcanzar su peculiar "Ordo ab chao". 

- Las ciberdemocracias de masas consumistas se han revelado como eficaces sistemas para construir personas dóciles, sin talento y fácilmente predecibles, ¡el sueño de todo tirano! 

- El orientalismo digital se está revelando como un efectivo método para adaptar a los individuos a un mundo cada vez más deshumanizado, hostil y ridículo. Eso explica el interés de los llamados liberales en su promoción. 

- Uno de los aportes más devastadores de la democracia liberal a nuestro sistema de ideas es que nos ha hecho creer que cualquiera servía para cualquier cosa. Esto ha llevado a personas de gran talento y valía a rodearse, en todos los ámbitos de sus vidas y sin ningún reparo, de seres estúpidos y perversos, de tal modo que éstos últimos terminaron por anular y destruir a los primeros. Las consecuencias de esta tragedia no han sido sólo individuales, sino también colectivas, pues al ir perdiendo talentos, la humanidad se ha ido estupidizando y pervirtiendo cada vez más. 

- El marxismo ha sido uno de los mayores colaboradores en la construcción de la inhumana sociedad actual, animando a miles de millones de individuos a adaptarse a unos trabajos brutales y alienantes con la esperanza de que sus condiciones mejorarían en lugar de incitarles a que los abandonaran radicalmente antes de que se convirtieran en robots. 

- ¡Extraños tiempos éstos en los que hasta aquellos que se denominan anarquistas apoyan las reivindicaciones de los espíritus pequeño-burgueses! 

- No puedo dejar de admirar la prodigiosa alquimia mental llevada a cabo por algunos para conciliar sistemas de ideas cuya base es la más absoluta repudia a la codicia material, como el cristianismo, el budismo o las enseñanzas del Corán, con otro cuya base es la estimulación de la codicia material, como el capitalismo. Supongo que el dogmatismo presente en todos ellos habrá sido el nexo de unión. 

- Uno de los mayores errores de los analistas político-sociales, cuando denuncian la deshumanización de la sociedad actual, ha sido el de centrarse en la crítica del poder y dejar de lado la responsabilidad que en ello ha tenido la obediencia de los sometidos. El poder corrompe, pero la obediencia también. 

- Vincularte, del modo que sea, con una mujer (u hombre) mínimamente abducida por las convenciones sociales puede convertirse en el comienzo de la desintegración de lo más grandioso que hay en ti. No te conviertas en otro Epimeteo; desprecia ese regalo envenenado; huye de él como de la peste. Comprometerte lo más mínimo con alguien así es sacar un billete directo hacia el abismo de la más infernal mediocridad. 

- En un momento como el actual, en el que los sujetos han interiorizado hasta lo más profundo la competitividad capitalista, las conocidas como "armas de seducción" sólo tienen un objetivo: la dominación del otro. Así que, ¡tú verás en quién te fijas! 

- No esperes mucho de los otros; el capitalismo ha colonizado la práctica totalidad de las mentes de quienes te rodean, debido a lo cual, su interés hacia ti radica en tu mayor o menor predisposición para aceptar sus "ofertas" y "descuentos". Hoy las relaciones entre personas se basan en criterios puramente mercantiles, nunca humanos. 

- La estupidez humana y el engreimiento de aquellos que la poseen ha alcanzado tales cotas, que no es buen momento para pasar imprudentemente a la acción, sino para esperar valientemente cultivando tu interior. Gastar tiempo en tratar de convencer a un vulgar, orgulloso de su vulgaridad, será un paso atrás en tu crecimiento. 

- Hoy, la inquisición ya no necesita una sede física, al estar firmemente asentada en las mentes de la gran mayoría de los seres humanos gracias a la ayuda, principalmente, de los llamados medios de comunicación (que no son otra cosa que medios de hipnotismo). 

- Con el correr de los años, la televisión, al igual que otros medios de comunicación (internet, cine, radio, prensa, vallas publicitarias, comics...), serán vistos con el mismo horror con el que hoy contemplamos los aparatos de tortura de la inquisición, y la gente se asombrará de que sus antepasados se sometieran de forma voluntaria a algo que atentaba tan profundamente contra su independencia emocional, sentimental y creativa. Esto no querrá decir que el hombre haya alcanzado un mayor grado de libertad, sino que el tirano habrá transformado sus medios de dominación en otros más sutiles.

- Una forma muy eficaz de vulgarizar o denigrar una obra de arte o un pensamiento filosófico es convirtiéndolos en materia de estudio en institutos o universidades. 

- Una sociedad enferma necesita normalizar las patologías de los individuos que la componen. Por eso, hoy, a la codicia se le llama espíritu emprendedor; a la incapacidad de los sujetos para asumir las riendas de sus vidas, elecciones democráticas; al sadomasoquismo, relaciones laborales o educación; a la vanidad y al chismorreo, redes sociales; o a la mediocridad y al conformismo, ciudadanía. 

- Hoy se considera una utopía pretender ser plenamente humano, y se admite como normal y hasta deseable un elevado grado de robotización en el individuo. Esto ha conducido a que las personas únicamente se preocupen por aquello que les permita seguir ejecutando de forma efectiva sus cualidades robóticas. 

- La locura ha llegado a tal extremo, que si aún existiera el puesto de verdugo y se produjera un despido improcedente de alguno de ellos, los sindicatos clamarían, al unísono, por su readmisión inmediata, para que continuase con su labor de cortar cabezas. De igual modo, si a tal puesto se accediera por oposiciones, éstas estarían totalmente concurridas (¿no pasa ya con las pruebas de acceso a policía o militar? ¿Dudaría lo más mínimo la inmensa mayoría de los desempleados en trabajar en una fabrica de armas si hubiera algún puesto vacante?). 

- Si la sociedad actual te asquea, ¡enhorabuena!, aún hay posibilidades de que no te hayas convertido en un robot. 

- Una sociedad inhumana e inmoral (como en la que vives) sólo puede funcionar con sujetos inhumanos e inmorales, capaces de adaptarse a ella. En tus manos está fracasar en esta adaptación o fracasar como ser humano. 

- No aspirar al éxito en una sociedad enferma es ya todo un triunfo. 

- Antes la gente vendía su alma por pasar una buena vida. Hoy también venden su alma y su vida, pero soy incapaz de comprender exactamente para qué. 

- Alcanzar la fama en un mundo de zombis no dice nada bueno de aquel que ha alcanzado la fama. 

- Aquellos que se alegran porque cada vez haya más vigilancia en las calles, serán los mismos que se alegrarán en el futuro de que al ser humano se le pueda encender y apagar con un botón. A personas así podrían serles útiles consejos como estos:

1º Termina una carrera, consigue un buen trabajo, esfuérzate todo lo posible y, sobre todo, date mucha prisa, no vayas a llegar tarde a tu entierro.
2º Ni educación pública ni privada, la lobotomía es lo más efectivo.
3º Exige una educación pública de calidad y un trabajo digno, ¡no renuncies nunca a tu condición de esclavo!
4º Manifiéstate, apúntate al 15M, protesta contra la corrupción de las clases dirigentes, ¡tienes toda la razón! Quizá la esperanza se encuentre en las clases dirigidas y en su ausencia total de valores humanos y estupidez galopante.
5º ¿Consideras tu deber tener un hijo? ¡Pues adelante! Él nunca podrá agradecerte lo suficiente el derroche de “generosidad” y “sabiduría” que llevaste a cabo al traerle a un mundo depravado y miserable como éste.
6º Si realmente estás convencida de que la verdadera razón por la que usas esos tacones de 10 centímetros, con los que apenas puedes caminar, o esa superminifalda en pleno invierno es porque te hacen sentirte más guapa (y no poderosa), ¡enhorabuena!, por fin has conseguido tranquilizar tu conciencia.
7º Ten mucho cuidado con el violador del ascensor, pero no te olvides de la hormiga mutante de doce patas, ni del enano de los pedos cósmicos, pueden estar esperándote a la vuelta de la esquina.
8º Tranquilo, los polos aún siguen ahí, lo que hace tiempo que se derritió fue la inteligencia humana.
9º Tienes toda mi comprensión. En una sociedad como en la que vives, que ha sobrepasado en años luz el gasto de la Alemania nazi o de la Rusia estalinista en propaganda, entiendo perfectamente que alguien como tú no tenga más remedio que ser como ellos quieren que seas.
10º Me preocuparía mucho si alguien como tú pensase sobre mí de otra manera. 

- Lo siento, pero tengo que darte una mala noticia: vives rodeado de dementes, ¿cómo explicar sino el hecho de que la máxima aspiración de quienes te rodean sea encontrar un trabajo alienante al que entregar los mejores años de sus vidas? Por no hablar del resto de sus aspiraciones secundarias, igualmente demenciales, como la de vivir el resto de sus existencias encerrados en enjambres de acero y hormigón. En un mundo así, resulta realmente complicado conservar la cordura, por eso, sólo puedo desearte mucho ánimo.

- Desengáñate, el problema no está en la codicia y el egoísmo sin límites de las clases dirigentes, sino en que los dirigidos no sean mucho mejores.

Advertencia final: Que el análisis crítico de la realidad no te lleve al pesimismo. Nunca antes el camino de la liberación fue tan fácil de vislumbrar como en los tiempos actuales: basta observar el comportamiento deshumanizado y miserable de la inmensa mayoría y hacer exactamente lo contrario.

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