viernes, 26 de julio de 2013

Máximas Antitanáticas.

- Lo pasajero y temporal son condiciones necesarias para lo eterno.

- ¿Alguna vez te preocupó lo que fuiste antes de nacer? Entonces ¿por qué ahora te preocupa lo que serás después de morir?

- No fijarse metas, no marcarse objetivos; incumplir horarios, despreciar rutinas; vivir sin rumbo, como un vagabundo, hasta lograr la despreocupación total. Ésa es la receta milenaria transmitida por la divinidad.

- No adaptarse a una sociedad enferma, aunque doloroso, es un síntoma de salud mental y, sobre todo, un hilo de esperanza para el futuro de la humanidad ("En el lugar en el que ya no hay hombres, esfuérzate en ser un hombre" Las Enseñanzas de Nuestros Padres).

- Es imposible alcanzar la paz en Babilonia, pues la sobreexcitación antinatural de sus miembros es la base de la supervivencia de aquélla.

- Muchos de tus deseos pueden ser consecuencia de tendencias neuróticas, y la satisfacción de aquéllos sólo puede traer como resultado un mayor desarrollo de éstas.

- La clave del éxito social suele ser la misma que la del fracaso personal.

- Por mucho que te esfuerces, acabarás llegando siempre al mismo "sitio", sólo que un poco más cansado.

- Si la felicidad consiste en alcanzar aquello que deseamos, cuanto menos deseemos, o más accesible sea aquello que deseamos, más felices seremos.

- La constante búsqueda de seguridades es la forma más segura de vivir constantemente atemorizado.

- El lenguaje es tan falso y engañoso que a través de él se pueden llegar a justificar cosas totalmente contradictorias.

- Es muy diferente atender a las necesidades reales de una persona que ceder a sus caprichos o supersticiones. Lo primero es ayudarle, lo segundo no.

- La mayor o menor capacidad para captar la inhumanidad de las sociedades de rebaño es directamente proporcional al menor o mayor grado de adicción a los vicios que ésta promueve: fama (cierto nivel de reconocimiento social), poder (cierta capacidad de explotar a nuestros semejantes)...

- Todo método de liberación que no proponga una ruptura total con las sociedades de rebaño es pura charlatanería.

- Aquel que es incapaz de adaptarse a una sociedad inhumana es, simplemente, porque su mente se resiste a convertirse en un monstruo.

- Obsesionarse por "mejorarse" uno mismo es egocentrismo. Obsesionarse por "mejorar" a la humanidad es antropocentrismo. Ambas cosas incapacitan a quien se empeña en ello para ver la realidad adecuadamente.

- Un grupo humano en el que lo económico prime sobre lo humano no puede estar compuesto por seres humanos mentalmente sanos.

- La inmensa mayoría sabe, más o menos, lo que debería hacer; por eso, no se trata tanto de una cuestión de falta o no de conocimiento, como de valentía para dar el paso

- El problema no consiste en que las sociedades de rebaño no funcionen correctamente, sino, simplemente, en creer que éstas puedan funcionar.

- El verdadero problema no son los gobernantes ni las leyes que éstos promulgan (por más injustas que puedan ser), sino que haya personas que deseen (o vean como normal) tener gobernantes y cumplir sus leyes. (¿Quién es más loco: el loco o el que sigue al loco?)

- El bien nunca podrá triunfar sobre el mal, de igual manera que el mal nunca podrá triunfar sobre el bien. Uno no puede existir sin el otro. Si el mal desapareciese, desaparecería al mismo tiempo el bien. El mal es condición indispensable y necesaria para la existencia del bien. Desde este punto de vista, el mal es también un bien. (Si no hubiera malos, jamás podríamos llegar a ser buenos.)

- Cuanto más deseas más cadenas.

- Uno mismo, y nadie más que uno mismo, es, para sí mismo, su peor enemigo.

- El verdadero Rey se esconde entre los mendigos.

- Cuanto menos pesa la mochila más cómodo se camina.

- Cuanto más lleno más vacío; cuanto más vacío más lleno.

- Hay dos tipos de personas: las que tienen fortuna y las que se empeñan en creer que no la tienen.

- La locura, asumida de forma voluntaria y practicada de modo regular, es un camino muy efectivo para alcanzar un cierto nivel de cordura en este caos llamado existencia.

- La mejor forma de superar nuestros miedos es enfrentarse a ellos, y enfrentarse a ellos significa aceptarlos, no oponerles resistencia, no huir de ellos; en definitiva, asumir que se tiene miedo. Hacer lo contrario sólo sirve para que éstos nos acompañen hasta el fin de nuestros días. ¡Enfréntate a tus miedos asumiendo sinceramente que tienes miedo!