martes, 9 de abril de 2013

A los aburridos (Apuntes de Zombilandia).

("A los aburridos" es un texto extraído de "Apuntes de Zombilandia")

Os empeñáis en echar la culpa de vuestros problemas a los políticos, a los banqueros, a los medios de comunicación y al sistema en general, sin daros cuenta que el mayor responsable de vuestra situación actual sois vosotros mismos.

De acuerdo, ellos pueden haber influido en algo, pero habéis sido vosotros mismos quienes os habéis convertido a vosotros mismos en zombis, en autómatas, en seres sin alma, sin vida. Es posible que ellos os hayan dado la soga, pero habéis sido vosotros quienes os la habéis puesto al cuello.

Si echáis un poco la vista atrás veréis que fuisteis vosotros mismos, y nadie más que vosotros, quienes os pusisteis las cadenas de las que ahora culpabilizáis a otros.

¡Pero miraos! ¡Sois tremendamente aburridos! Habéis perdido casi por completo la capacidad de soñar, de imaginar y, sobre todo, la bendita capacidad de jugar.

Os veo caminar por la calle o esperar al autobús como si fuerais almas en pena; os escucho hablando siempre de las mismas vaciedades: que si el trabajo, que si la crisis, que si los políticos, que si el piso, ¡joder, que pena dais! ¡Que pesados sois! ¡Que aburridos!

¿Y luego tenéis las narices de preguntaros por qué va todo tan mal? ¡Sois vosotros quienes os estáis jodiendo la vida, tirándola a la basura!  
 
- Llevo 15 años con mi novio, y desde hace tres nos estamos comprando un piso- me dijo el otro día una preciosa joven de 32 años -. Me encantaría dejarle, pues ya no le quiero, ni me siento atraída por él lo más mínimo. Además, me encantaría viajar y salir un poco de la rutina, pero él está siempre currando y diciéndome que tenemos que ahorrar; para colmo, tampoco le parece bien que me vaya de viaje con mis amigas.

- Pues la cosa está bien clara: déjale- le dije yo.

- Pero ¿y el piso? ¿y nuestras familias que se conocen de toda la vida?

- ¿Y tu vida? Piensa que sólo tienes una – le contesté.

Ella sigue viviendo con su novio al que no ama, trabajando en un curro en el que no se siente realizada, para pagar una casa que se acabará convirtiendo en una prisión. Lo peor de todo es que cuando pase un poco más de tiempo y se pregunte: “¿Cómo pude yo llegar a esta situación?”, no sabrá que responderse, igual que vosotros.

¡Adelante! Por mí podéis seguir jodiéndoos la vida todo lo que queráis; vosotros os lo perdéis; pero recordad que no tenéis más que una y no se conceden segundas oportunidades. Lo único que me jode es que apenas queda ya alguien con quien pasar un rato medianamente entretenido.